Baño de realidad. El Sabadell mira hacia abajo tras otra sonrojante derrota

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Imagen del último partido disputado en casa ante el Baleares. Solo se han sumado 5 de los últimos 24 en juego (Jordi)

El Sabadell perdió en Ontinyent (3-1) como lo hizo dos semanas antes en el Mini Estadi ante el Barça (5-1), en Peralada (2-0) o en Ejea de los Caballeros (2-1). Viajar con el Sabadell en los últimos cuatro desplazamientos ha traido como resultado otras tantas derrotas. Si añadimos que los últimos cuatro partidos en casa, se han saldado con 1 triunfo por 1-0 ante el Conquense, dos empates a 0 ante Olot y Baleares y una derrota por 0-1 ante Alcoyano, el balance global de 1 victoria, 2 empates y 5 derrotas da como resultado que la zona de descenso está a 4 puntos y la zona de ascenso a 9. Y es que se han sumado 5 puntos de los últimos 24 en juego.

De esos 8 partidos, 4 fueron los últimos de Toni Seligrat en el banquillo y otros 4 de Kiko Ramírez. La destitución de Seligrat tras la funesta tarde de Peralada pareció para muchos como el final de los males y más cuando la llegada de Kiko Ramírez trajo en su estreno la victoria ante un Conquense que también llegó al Estadi con nuevo inquilino en el banquillo. Ni Toni Seligrat tenia todo la culpa, ni evidentemente Ramírez, que lleva menos de un mes en el cargo.

El mercado de invierno no ha subsanado las claras deficiencias que tiene la plantilla. Ser la defensa más goleada del grupo cuando se llevan 24 jornadas es un dato sonrojante.  Tener como pichichi, al añorado central Aleix Coch lesionado para el resto de temporada deja claro que la delantera no funciona. Arturo ha marcado 4 goles y su sustituto Edgar aún no se ha estrenado. La plantilla es corta, tanto que con 19 fichas, y de ellas dos jugadores que aún no han debutado (Romans y Konyk) y otro (Acedo) que solo lleva 20 minutos en tres partidos, deja claro que no se han hecho los deberes en el mercado de invierno.

Resulta alarmante ver que con este panorama en la plantilla se mantenía un flipante optimismo – más allá de las redes sociales – y se siguiera mirando hacia arriba cuando el doloroso 5-1 en el Mini o las cifras globales – con nueve goles más encajados que marcados – invitan a precisamente mirar, primero partido a partido y sobretodo escapar de una zona baja en la que Conquense, Peralada y Ontinyent tienen ganado el goal-average al Sabadell.

La mediocridad golea a la ‘ilusión’

La ilusión es la palabra que se asocia a cada pretemporada del Sabadell. Esa palabra la tienen los 80 equipos que juegan en los cuatros equipos de Segunda B. Sólo 4 acaban subiendo tras ser 16 los que juegan el play-off mientras son 18 los que bajan a Tercera. La ilusión (de ilusionar con algo que no existe ahora), a 14 jornadas para finalizar la liga y con la visita del líder Villarreal B este domingo queda en no tener problemas a final de temporada y salvar la categoría. Llevamos 4 temporadas en Segunda B donde la palabra que más se ajusta a la realidad es la mediocridad. Mientras hemos visto como una decena de equipos como el Cornellà están arriba – no hemos sido capaces de ganarle en estos cuatro años – Ejea, Olot, Ebro también están por encima y sus presupuestos están por debajo del nuestro.

Del partido en Ontinyent, la ‘ilusión’ de ganar duró el tiempo que va desde que Pol Ballesteros – uno de los escasos brotes verdes de la temporada – marcase el 0-1 en el minuto 15. Siete minutos duró esa alegría tras el penalti de Roberto que acabó en el 1-1 y el 2-1 en el minuto 36 evidenció que en apenas 20 minutos se pasó de ganar a perder. En la segunda parte cayó el tercero en una pésima tarde arlequinado en el Clariano. Un Ontinyent, que estuvo a punto de desaparecer hace apenas 10 días. El Sabadell es el bálsamo a sus heridas. Nos ha ganado los dos partidos y marcado 5 de los 20 goles.

http://www.jordipress.com

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