En Sabadell, Vox tiene una alcaldable con tablas, Patricia Muñoz, y tiene público, el Pere Quart lleno

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Una veintena de vehículos de Mossos d’Esquadra con sus dotaciones desplegadas (no les ha faltado trabajo, aunque solo a nivel disuasorio), y una ambulancia, con personal preparado. Boicoteadores a un lado y asistentes al otro, vallas en medio y presión sobre ellas, con los Mossos ahí aguantando: Empujones, petardos, huevos… Lo de “presión” es un eufemismo.

Vox les ha ganado en convocatoria, en el que ha sido su primer acto público en Sabadell. Y eso que acceder al Auditori Pere Quart, no ha sido nada fácil. Tres filtros de Mossos y el trance, para franquearlos, de confesarse ante los agentes como, por lo menos, simpatizante de tal partido. Ni solo curiosos ni ha servido lo de ser periodista. Así estamos.

Patricia Muñoz, sabadellense de 35 años, empresaria de arte y moda, ha abierto y protagonizado el acto. Tablas, estilo y discurso, el de Vox claro está. Preguntada al respecto, al acabar y entre la cola que se ha formado a su alrededor, de personas que antes ni la conocían, declara que aún no es oficialmente alcaldable. Sea como sea, hoy ha actuado como tal.

Las generales han desplazado a las municipales, como en el calendario en los discursos, todos a cargo de mujeres en el acto de Vox hoy y aquí. A Patricia Muñoz, como Vox Sabadell, le ha dado el contrapunto a modo concertístico la riojana Alicia Rubio, vicesecretaria general del partido y, por mediática consolidada, autora del libro que se titula “Cuando nos prohibieron ser mujeres…y os persiguieron por ser hombres“.

Aunque en segundo plano, el alcalde Maties Serracant (crida-cup) y la concejal Carme Chacon (ERC) han acompañado a los boicoteadores, que han ·”presionado” a los Mossos durante más de tres horas

La seguridad, la degradación de los espacios públicos, con la limpieza viaria en ello, y, más en tercer lugar, la inmigración ilegal por donde ha sacado a colación las ocupaciones asimismo ilegales: los ejes del discurso de Patricia Muñoz. El discurso de Vox, que ha ilustrado con datos: Solo dos coches patrulla de la municipal por las noches. Lo ha dado como cierto y verificable.

Ha dicho, asimismo, que el 80 por ciento de las ayudas sociales municipales corresponden a vecinos de origen magrebí, y que entre este segmento hay fraudes mediante los cuales una misma persona recibe ayudas por duplicado. “Cambian el orden entre nombre y apellido, para cobrar como si fueran personas diferentes”, ha dicho. Pero no ha aportado pruebas de ello.

Pero a Patricia Muñoz, la concurrencia no ha parado de interrumpirla con aplausos, a ella y las otras dos siguientes oradoras. Por cosas tan evidentes como que en Sabadell hay una plaga de ratas, sabido por la venta de raticidas en droguerías y ferreterías o visto por cualquiera que transite por las calles a partir de las diez de la noche, Rambla incluida, o tenga en casa un patio con tierra.

Las menciones al independentismo, o los vivas hacia los cuerpos policiales, de la municipal y los Mossos a los cuerpos y fuerzas generales del estado, han suscitado mayor entusiasmo, Tanto o incluso antes que un partido, Vox es un cúmulo de emociones reactivas, a flor de piel. Las reacciones del público se parecen, incluso, a las que se dan en iglesias pentecostales: los “aleluyas”.

Alicia Rubio, la otra voz del acto, incluso ha citado a Lutero, por lo disidente, en su discurso de mayor calado político que el de la sabadellense. Las generales van por delante que las municipales. De sus temas, el de “la guerra de sexos” que ha dicho, las ideologías de género y orientación en lo sexual, y ahí su libro empezando por el título, aunque no lo ha citado.

Ha vuelto al tema de la inmigración, con una frase u oración tan rotunda como simple:”Cada cual en su casa, solo deja entrar a quien le abre la puerta”. Cuanto menos, ambiguo. Suiza fue el refugio de Lenin, por voluntad de asilo a perseguidos. Hubo el exilio republicano, más que en Francia en lo que fue la España del otro hemisferio, de Chile a México. Vox, hoy en Sabadell, no ha dicho a quien abriría puertas ni como. Respecto al derecho de asilo, honor de otras naciones, Alicia Rubio ni mencionarlo: Inquietante.

“Igualdad”, ha sido quizá el término que más ha reiterado, llevándolo incluso al sentido que va en el lema republicano: “Libertad, igualdad, fraternidad”, respecto a la relación entre hombres y mujeres o entre vecinos y ciudadanos de orígenes diversos. Pero ha abundado más en fuentes políticas divergentes y anteriores: “La familia es previa al estado”, ha llegado a decir.

Así se pronunciado Vox: Radical contra el aborto que, además de con cuestiones morales, ha vinculado con la baja en la natalidad y, a la vez, con la inmigración que en lo demográfico vendría a compensar.

Remite a Bodino aún en el XVII, y al vizconde de Bonald o el gran Chateaubriand en el tradicionalismo o legitimismo francés del XIX, figuras de lo más ilustre, cuyo influjo en España no se redujo al carlismo. El primer catalanismo, el de las Bases de Manresa, o incluso aspectos del maurismo andaban en ello. Y, también, lo que se llamó pensamiento social de la iglesia, antes del Concilio Vaticano II y después, lo del “aggiornamento”

A diferencia de aquello, Alicia Rubio se ha mostrado tolerante con el divorcio, aunque sin extenderse. Pero, en cambio, radical contra el aborto que, además de con cuestiones morales, ha vinculado con la baja en la natalidad y, a la vez, con la inmigración que en lo demográfico vendría a compensar. En lo ideológico, este extremo ha aparecido como el adn de Vox

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Los boicoteadores frente a los Mossos, en Rambla-Lacy

De izquierdas no es, ni liberal, y aquí Cs. Pero tampoco tan diferente que lo dicho en otros lugares por partidos democristianos, e incluso más democrático en tono y actitud de lo que fue la Academia Católica de Sabadell sin ir más lejos, antes y después de la guerra civil. En el acto de hoy, nada que violentara ni por asomo la Constitución vigente.

Lo de fuera del acto, mejor no calificarlo. El alcalde Serracant (Crida-cup) y la concejal Chacon (Erc) a escasos metros de los boicoteadores, en un cuanto menos ambiguo segundo plano. No han facilitado en absoluto el acceso de periodistas al acto, donde en el lugar para la prensa solo han estado quien suscribe y una redactora de la municipal Radio Sabadell.

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Carlos Gorina, exconcejal del PP, discutiendo con un boicoteador, antes del acto

Las cámaras, montones, y los enviados de medios, muchos más aún, se han quedado en las vallas del boicot. Durante tres horas, de 5 a 8, no ha habido allí más tema que la presión de los boicoteadores sobre los Mossos. Pero el escenarioc on discursos estaba al otro lado, con público ante tres oradoras, solo oradoras, y entre ellas Lola Martín, de Vox-Cataluña.

Y en cuanto al público en el acto, de todas las edades y barrios, incluidos aquellos que, como se suele dedir, uno no esperaba ver allí, pero que desde luego están en su más legítimo derecho, y más habiéndolo defendido ante el boicot. Como simples espectadores, también exmilitantes del PP, entre los cuales Carlos Gorina, increpado antes por los boicoteadores.

1 COMENTARI

  1. Hola yo conozco a Patricia muñoz, alias Kandy en el chat del IRC de los años 2002.
    En aquella época ella era skater se juntaba con sus amigos en el raco del campañas, era también de ideología independentista, adoraba la música siniestra y odiaba a la moda fascista que llenaba la ciudad. Mas tarde se caso con un chino y tubo un hijo con el. Ahora borra sus fotos y defiende a VOX. Creo q solo es una oportunista en busca de una paga vitalicia.

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