El olvidado sabadellense Josep Babot, “mártir de la libertad”, admira en el Museo del Prado

0

Un sabadellense casi anónimo atrae ahora la atención del público en el Museo del Prado, hasta el 30 de junio. Sucede en la exposición que encabeza el bicentenario de la gran pinacoteca. La exposición se titula: “El fusilamiento de Torrijos. Una pintura para una nación”. Aquel sabadellense, en efecto, destaca entre los protagonistas del lienzo, obra del alcoyano Antonio Gisbert. que dirigió el Prado tras la revolución democratica de 1868, la Gloriosa.

Al cuadro, “El fusilamiento de Torrijos en la playa de Málaga” de título, le llaman “Guernica del siglo XIX”, por su monumentalidad y por lo trágico, heróico ahí, de la revolución liberal que antecedió a la democracia española. “Helos allí: junto a la mar bravía cadáveres están“, escribió Espronceda en el soneto que dedico a Torrijos y quienes le acompañaron en su afán y muerte. La poesía inspiró a la pintura.

El olvidado sabadellense Josep Babot, "mártir de la libertad", admira en el Museo del Prado 1
A uno de ellos, el de Sabadell, le distingue la barretina entre los personajes del cuadro. Y no solo este detalle. De los dos catalanes, entre los diez fusilados, era el más joven: 22 años. Se llamó Josep Babot. En la relación de fusilados aquel 24 de marzo de 1831, conservada en los archivos del Ministerio de Justicia, figura como “tejedor de paños”. Ningún dato más.

El cuadro y la relación de fusilados son los únicos documentos publicados donde aparece. En la pintura, como “mártir de la libertad“, claro. En aquellos mismos hechos, Mariana Pineda también lo fue en su Granada. Con ella, más literatura. Los levantamientos liberales agitaron Andalucía aquella primavera. Josep Babot, de Sabadell, fue uno de tantos participantes.

Formaba parte del contingente de unos 60 hombres, que zarpó de Gibraltar en dos naves para desembarcar en Málaga. Lo encabezaba José María de Torrijos, compañero de Riego en la Revolución de 1820, ambos generales. A Riego le fusilaron en 1823. Torrijos se exilió entonces en Londres. De allí regresaba, en aquel 1831, para proclamar la Constitución de 1812.

¿Qué hacía ahí Josep Babot? No hay nada escrito sobre él salvo el atestado del fusilamiento, que reproduce el libro más exhaustivo en el tema: “La utopia insurreccional del liberalismo. Torrijos y las conspiraciones liberales de la década ominosa“,de Irene Castells, profesora en la Universitat Autònoma de Barcelona.

El olvidado sabadellense Josep Babot, "mártir de la libertad", admira en el Museo del Prado 2

Además de exiliados desde 1823, y por edad a Josep Babot no cabe contarle entre ellos, la expedición de Torrijos reclutó voluntarios en Andalucía y el Levante peninsular, entre ellos el alicantino Francisco Arqués, capitán de uno de los barcos participantes, y su hijo grumete de solo 15 años, la víctima más inocente de la represión que sucedió al desembarco.

Josep Babot pudiera haber viajado al sur por motivos de comercio, de tejidos seguramente. No era extraño en la época, con la industria y el comercio catalanes en incipiente expansión. Así, tal vez, se habría enrolado en la conspiración. Pero todo ello es conjetura, sin más datos ni documentos. La única certeza, su muerte fusilado, y su condición de sabadelense y tejedor de oficio.

Cuenta Marian Burgués, en su “Sabadell del meu record”: “cantaven cançons liberals, com se suposa, i una de elles es referia a l’afusellament del general Torrijos a Málaga en temps del rei absolut Fernando VII, i deia: Si Torrijos murió fusilado/no murió por infame o traidor/que murió con la espada en la mano/defendiendo la Constitución”

En Sabadell se dio, décadas después, un intenso culto a Torrijos. Lo cuenta Marian Burgués en su “Sabadell del meu record”. Los liberales, en sus medios más populares y progresistas, “cantaven cançons liberals, com se suposa, i una de elles es referia a l’afusellament del general Torrijos a Málaga en temps del rei absolut Fernando VII,”

“I deia (la canción): Si Torrijos murió fusilado/no murió por infame o traidor/que murió con la espada en la mano/defendiendo la Constitución”. Cantado con la música de la Marcha de Riego, claro está. La que fue himno nacional en la II República. La Democracia española… que tampoco sucumbió en Guernica ni en la retirada por los Pirineos. Otras tragedias…

En pleno Bienio progresista, en 1854, y como a otros héroes liberales, en Sabadell se le dedicó una calle a Torrijos. Fue la que desde 1939 se llama de Portugal, en honor a la contribución al franquismo del régimen del Dr. Oliveira Salazar. Las leyes de Memoria Histórica siguen sin aplicarse en Sabadell.

La calle quitada y no restituída a Torrijos, no es un caso aparte.  Es Sucede lo mismo con la de su admirado Mendizábal, ahora bajo el nombre absurdo de “Espirall”, igual que la de Darwin o la de Nansen (precursor de la ACNUR, agencia de Naciones Unidas para los refugiados), que también tuvieron calle en Sabadell,estos en Can Rull desde 1924,

El 27 de mayo de 1939 la Comisión Gestora Municipal, franquista, cambió decenas de nombres de calles para “redimir a la ciudad de 100 años de liberalismo”, derrotado en aquella guerra civil. Pero aquel Josep Babot, aunque sabadellense, no ha llegado a tenir calle. Desde su muerte, ni un recuerdo ni mención en su Sabadell. Pero la memoria luce ahora en el Museo del Prado, como corresponde a los museos.

FER UN COMENTARI

Please enter your comment!
Si us plau entri el seu nom aquí