Vox se planta en el Centro, plaza del Pi-Pi, sin mayores incidentes: “Nuestros convecinos nos reciben muy bien”, dicen

0

Primera vez de Vox en el Centro sin sufrir boicots, esta tarde con una carpa en la plaza del Pi-Pi. “Ni aquí ni en ningún barrio solemos tener problemas con nuestros convecinos. Somos tan sabadellenses como el que más, y un partido más que se presenta a las municipales”, celebraba Patricia Muñoz, alcaldable de esta formación.

A cierta distancia, una furgoneta de Mossos provistos a pie de acera con subfusiles HK G 36, arma habitual en los ejercitos de la Otan y cuerpos policiales de élite. “Han venido por su cuenta. Nosotros no les hemos solicitado su presencia aunque desde luego la agradecemos y les animamos en su labor profesional”, señala asimismo la alcaldable.

Vox se planta en el Centro, plaza del Pi-Pi, sin mayores incidentes: "Nuestros convecinos nos reciben muy bien", dicen 1
Quedan pues atras episodios como el del acto de Vox en el auditorio Pere Quart, en marzo pasado, donde los Mossos tuvieron más trabajo para protegerlo, o el intento de poner una primera carpa en el mercado, en noviembre, que quedó solo en anuncio. Pero la campaña de las municipales ha aportado más que una cierta tolerancia, hacia este partido.

Entre un goteo de transeuntes, los más distantes y a sus quehaceres propios de las tardes a primera hora (con niños tras la escuela, las últimas compras cotidianas). Apenas algún grito lejano, de “feixistes”, y un grupo adolescente entre los cuales de origen hispanoamericano, se han encarado a Vox con un “sois racistas y machistas, que lo sabemos”.

La candidata número cuatro en la lista por Sabadell, hondureña, ha intentado convencerles de lo contrario. “Si no admiten hechos y eso les enseñan…”, ha valorado al desistir. Pero otros, no menos anónimos se han acercado al puesto para manifestar su solidaridad con Vox. “Llevo la bandera en la pulsera y ahora sé que no estoy solo”, les ha dicho uno de ellos.

En lo subjetivo, y además ajeno, no se puede entrar con pretensiones objetivas. Respeto, de entrada. Pero esas y otras sensaciones de agravio, cuando no hechos, no son ajenas a lo que se ha llamado “fenómeno Vox”. En lo personal, pero también en lo vecinal. Por ejemplo hoy, y ya en el Centro, los candidatos de Vox añoraban su acto de ayer en Poble Nou de la Salut.

Reunieron entre veinte y treinta vecinos. Solo que alejado del nucleo urbano, y no solo por ello con déficits de servicios, tampoco se trata de un barrio especialmente conflictivo. A los vecinos, sin embargo, les gusta hablar de su barrio a quienes, procedentes de otros de la ciudad, lo visitan y se intersan por él y por quienes allí viven, claro está.

“Lo que fue el campo de futbol de Pueblo Nuevo es una vergüenza, por no hablar de la necesaria mejora de las conexiones por autobús de este barrio con el resto de la ciudad. Todos los sabadellenses deben tener la misma calidad de servicios”, afirmaba hoy Patricia Muñoz. Tampoco hara falta ser de Vox para decirlo, pero no estará de más que se diga.

La vigilancia por parte de la Guardia Urbana, el mal estado de calles y espacios públicos “y lo que, sin cubrir lo básico, el Ayuntamiento malgasta en cosas partidistas”, van en los puntos fuertes de Vox. Pese a su fama, Vox no ha hecho bandera de casos como el de “la manada de Sabadell”. “Todos sabemos que estamos mucho peor que hace años”, dice su alcaldable.

“No estamos contra la inmigración, pero sí contra la ilegal, y tanto más si se trata de gentes concretas que cometen delitos: La ley está para cumplirla, con explusiones y condenas a los delincuentes”, señala Patricia Muñoz. Y, en la seguridad: “Sabadell tiene una gran policía municipal, pero infradotada y maltratada en su trabajo”, insisten en Vox.

FER UN COMENTARI

Please enter your comment!
Si us plau entri el seu nom aquí