Ante Farrés (PSC), futura alcaldesa, la Crida-Cup de Serracant invoca a la “corrupción” en el pleno final del mandato

1

La concejal Glòria Rubio (Crida-Cup) se ha llevado la palma, casi la del martirio en su relato. Hoy ha dicho ante el pleno municipal, y por dicho constará en acta, que en su primer mes de mandato, hará 4 años, una empresa la quiso sobornar, funcionarios colarle expendientes con actos que ella consideró delictivos, y eso porque se venía de “setze anys de bustisme”.

No lo dijo entonces, pero ahora sí y en tales términos más confusos que genéricos, de lo más ambiguo. En ello va la diferencia, impunidad, entre valerse de un cargo electo, en el gobierno, y aquí ella, y los demás ciudadanos, periodistas o científicos incluidos. Para afirmar, y sobre todo acusar, hay que argumentar y, más aún, mostrar datos verificables.

Glòria Rubio no volverá a ser concejal, por lo menos en este próximo mandato. Dejará de sentirse “invisibilizada por ser mujer, que ni te miran,” ante “directores generales de la Generalitat”, que en ellos ha concretado pero sin concretar más, tampoco, No es aquel del “estilo Bustos”, que se dijo, pero es un estilo. Aquel cayó en lo penal, y éste otro solo por estilo, más facil de enmendar.

Por costumbre más bien reciente, que no obligación, en estos plenos de fin de mandato se da a los ediles salientes la ocasión de despedirse. En tiempos, y empezando por el alcalde, se agradecían mutuamente los servicios prestados, en el servicio político a la ciudad y de ello al país en general. Algo cívico, más que solo correcto. Entonces, incluso con elogios mútuos, además de respetos.

Ante Farrés (PSC), futura alcaldesa, la Crida-Cup de Serracant invoca a la "corrupción" en el pleno final del mandato 1

Hace cuatro años, día por día, esta práctica ya se rompió. Entre el público, hoy silencioso, atento y generoso en aplausos, hubo elementos con gritos y actitudes casi de “escrache”, en aquel último pleno aún con gobierno del PSC. Hacía dos años que Bustos había abandonado el consistorio, no solo la alcaldía, mercurio mediante. La virulencia estaba abajo, no arriba.

Hoy, estas actitudes se han dado aunque en menor medida en otro cesante de la Crida-Cup, Juli Perarnau (lo de Smatsa, claro está) y también con una coletilla hacia Smatsa, en Xavier Guerrero, de ERC. Y Maties Serracant (Crida Cup) alcalde saliente, en el cierre de sesión ha vuelto a pedir “continuidad” en un implícito hacia Marta Farrés, no solo por proyectos en curso.

Hoy había estreno de camiseta entre los ediles de la Crida-Cup, todos con la misma. En negro y letras blancas, mencionaba la “corrupció”. Como los demás de su partido, el aún alcalde Serracant ha presidido con ella el pleno. Pero, quizá por el cargo y la insignia en la solapa, se ha puesto encima un blazer azul que la tapaba en parte y, bajo las solapas precisamente, hacía ilegible la leyenda

Ante Farrés (PSC), futura alcaldesa, la Crida-Cup de Serracant invoca a la "corrupción" en el pleno final del mandato 2

Por lo demás, sin embargo un algo de lirismo y gentileza, en los agradecimientos debidos, y también aquello que en intraducible al castellano, en catalán se dice “recança”. Para Joan Berlanga, la de ver como, con él ya saliente, lo que fue el PSUC se va del consistorio. Entró con Moix en 1936, no por votos pero si por la revolución y las milicias antifascistas, y con votos para Antoni Farrés, marco época.

La de Carles Rossinyol, PDeCat, la de no haber entrado en los gobiernos posteriores al caso mercurio y la consiguiente implosión del bustismo. Otros partidos no le dejaron, como no le dejaron tampoco a Joan Berlanga ser alcalde aún siendo el más votado del gobierno ahora saliente. Y además de lo que quedaba del PSUC, ahora ha caído un gobierno.

Marisol Martínez (100% Sabadell), la otra socia que va a la calle en lo que fue gobierno, se formó y emprendió carrera política en lo que fue la estela del PSUC, EUiA en su caso. Pero, también por ser algo ya remoto en ella, no lo ha vindicado. Se ha vindicado sobre todo a si misma: “Me he dejado la piel”, y en ello a los registros de lo emotivo, intrínsecamente personal, más que a lo político por social asimismo en lo intrínseco.

Sin dejar herederos, por lo menos en lo inmediato, también se ha ido Esteban Gesa (PP). El PP estuvo ocho años sin concejales en Sabadell, de 1987 con Leandre Mercader, al 1995 con Carles Gorina, y ahora ha vuelto a ello, a quedar fuera. En la casta de los galgos, o en lo de señores y el “venir de mena”, se ha despedido uno por uno y por su nombre de todos los demás ediles.

El sábado a mediodía toma posesión el nuevo consistorio, recién elegido, que a su vez y a tenor del resultado electoral, proclamará como alcaldesa a Marta Farrés (PSC). La Crida-Cup y ERC pasan a la oposición. El ambiente es tenso aunque, aún así, quizá no tanto como en los extremos de 1999, cuando más que ganar Bustos, Calvet y con ella Antoni Farrés perdieron.

1 COMENTARI

FER UN COMENTARI

Please enter your comment!
Si us plau entri el seu nom aquí