“Nos pudieron haber matado”, declaran los Mossos heridos: La Batalla del Eix Macià llega a los juzgados

0

El multitudinario lanzamiento de botellas contra la polícia, en la campal Batalla del Eix Macià en la madrugada del domingo de Fiesta Mayor, alcanzó en plena frente a agentes heridos, tres de Mossos d’Esquadra y uno de la Policía Municipal. “Nos pudieron haber matado”, han declarado ante el juez instructor del número 3. El riesgo existió, en efecto.

En su edición digital para Sabadell, El Periódico de Catalunya informa hoy con gran detalle de las diligencias judiciales en curso, a las que ha tenido acceso. Los datos, en gravedad y cantidad, superan lo publicado hasta ahora. En los incidentes participaron 700 individuos, no solo medio millar, y las dotaciones policiales fueron peor queexiguas, según atestados.

Solo había 12 agentes de Mossos d’Esquadra activos en Sabadell, en aquel momento de la Festa Major. Este cuerpo tiene competencias en cuanto a orden público. Pese a leyendas urbanas, que incluso llegaro a hablar de “urbanos antidisturbios, la Municipal no tiene ni facultades ni ninguna sección especializada en este tipo de disturbios.

Ni la Generalitat ni el Ayuntamiento de Sabadell se han personado como acusación. Solo un sindicato de Mossos, según se desprende de la información publicada por El Periódico. El hecho, nada habitual, ha inquietado a los policías, desprotegidos. Y, mientras, otros datos apuntan a que la situación escapó de las manos tanto a los mandos policiales como a los municipales.

Los Mossos que actuaron tampoco fueron los especializados., y además eran muy pocos. Se trataba de componentes de la Unitat de Seguretat Ciutadana (USC), llamados “patrulleros” a los que se dotó con algunos cascos y aún menos escudos, en una “equipación” insuficiente y obsoleta con más de veinte años de antigüedad. Nada que ver con la de los BRIMO, los auténticos antidisturbios.

Los numerosos videos que desde entonces inundan las redes sociales, confirman tambien este extremo y, sobre todo, atestiguan la extrema violencia por parte de quienes agredieron a la policía, que apenas podía defenderse y tardó más de dos horas en contenerles: entre las 5 y media y pasadas las 7 de la madrugada. Incluso levantaron barricadas contra los agentes.

El detonante de la batalla campal fue un incidente menor, en apariencia. Se apunta a una pelea entre grupos de individuos, en las inmediaciones del puente sobre el lago del Parc Catalunya. La policía, que no estaba presente, fue requerida por testigos del hecho. Más que a reprimir, la polícia va en estos casos a proteger, empezando por quienes se pelean.

Pero, cuando los agentes se disponían a intervenir, una turba vació los contenedores de cristal cercanos, para lanzarles botellas. La batalla saltó al Eix Macià, en cuya ancha calzada los Mossos sufrieron las peores agresiones, y se extendió a la Ronda Zamenhoff y la Ronda Ponent, con barricadas mediante el vuelco de contenedores, asimismo incendiados.

Declaraciones de los Mossos, ante el juez: “Eran botellas de cristal grandes –de litro– e iban a la cabeza (…) para hacernos el mayor daño posible (…) y nos caían desde dos direcciones distintas, desde arriba y desde un lateral”. O, “hubo otra botella que vino directamente contra mi cara y que pude repeler con la defensa. Si me la hubiera comido, ahí me quedo“.

La reacción del Ayuntamiento sigue siendo cuanto menos ambigua. De buena mañana, los medios municipales, Ràdio Sabadell, y los demás oficiales, se centraron en un comunicado de la Cup que acusaba a la policía de reprimir a elementos afines o cercanos a este grupo político, lo de las llamadas “barracas”. Fue la versión difundida por TV3 y medios nacionales.

Nada más lejos de la realidad. Ni las tales barracas fueron el escenario de los incidentes, ni la versión tenía ningún tipo de verosimilitud ni coherencia. Hasta entrada la tarde, El Dia de Sabadell fue el único medio que se apartó de ella. Pero ello no impidió que el portavoz de ERC, Gabriel Fernández, hablara de “desproporción policial” y pidiera una “investigación”.

Obtuvo, no obstante, un considerable eco en los medios oficiales, muy en particular Diari de Sabadell en su versión digital, aunque a aquellas altura y visto lo constatado sobre lo que en realidad había sucedido, las declaraciones de dicho político resultaban fuera de lugar, y por ello fueron inmediato motivo de escándalo entre sabadellenses asíduos a las redes.

Al día siguiente, dicho concejal recibió las correspondientes réplicas de los sindicatos de las policías, municipal y autonómica, y como los demás políticos optó por el silencio. Por su parte, el gobierno municipal (PSC-Podemos) se limitó a tratar la Batalla del Eix Macià como algo marginal, ante el siempre autocomplaciente y funcionarial “éxito de la Fiesta Mayor”.

FER UN COMENTARI

Please enter your comment!
Si us plau entri el seu nom aquí