Junts y Ciutadans no descartan subir la tarifa del agua: Sabadell ha de invertir más de 60 millones en renovar la red

0

Esta vez no es la empresa concesionaria del suministro, Companyia d’Aigües de Sabadell (CASSA), quien plantea subir las tarifas del agua. Como posibilidad a considerar, y por tanto a no descartar de entrada, lo han planteado los grupos municipales de Junts per Sabadell y Ciutadans, en el pleno municipal de este diciembre. Lo justificaría la renovación de la red.

La red debe estar en buenas condiciones, tanto la de suministro como la de alcantarillado. La repercusión en la tarifa es algo a no descartar“, entiende la portavoz de Junts, Lourdes Ciuró. Para renovar la red, el consistorio aprobó en 2017 un Plan Director, con inversiones de 60 millones en diez años. Pero va atrasado y Ciutadans lo considera “insuficiente”.

Tanto buena parte de la red urbana como la gran tubería que lleva agua de Barcelona a los depósitos centrales de CASSA en Can Llong, y junto a la procedente de Abrera es una de las proveedores principales de Sabadell, ha entrado en fecha de caducidad por simple desgaste de los materiales, en su mayor parte tubos de fibrocemento con casi 60 años de antigüedad.

El problema ha llegado esta vez al pleno con perfiles insólitos y, parael grupo de Crida-Cup, inquietantes. El Consistorio ha acordado modificar las bases de explotación de la concesión a CASSA para, en casos de necesidad justificada, aportarle dinero directamente desde las arcas municipales. Esta vez se trata de un millón de euros, pero van para un gasto previsible.

Cubrirá la renovación del último tramo de la tubería procedente de Barcelona. Solo en el término de Cerdanyola, cubre diez kilómetros, ya renovados así como los del tramo por el de Sant Quize, En concreto, solo faltan los últimos metros hasta los depósitos de Can Llong, que en parte discurren bajo el Parc de les Aigües ahora en trabajos de urbanización.

En el tramo justo anterior, el del término de Sant Quize, la Generalitat ha invertido este verano pasado 17 millones de euros, toda vez que CASSA se lo traspasó a la autonómica Aigues Ter-Llobregat en 2008. La renovación del tramo final, prevista de hace tiempo, ha de completar la renovación de la gran tubería. Pero, a lo que se ve, no se había presupuestado.

“¡En menudo lío me habeis metido!”, ha llegado a exclamar la teniente de alcaldesa Mar Molina, titular de Urbanismo, mirando a los concejales de ERC y Crida-Cup, sus antecesores en el gobierno municipal. No ha explicado más, como tampoco ha detallado antecedentes de la obra y, ni mucho menos, las inversiones aún más cuantiosas a cargo de la Generalitat.

Maties Serracant (Crida-Cup), ex alcalde y ex teniente de alcalde de urbanismo, ha pedido aclaraciones, desde si el millón va como subvención o como aportación de capital a CASSA (será aportación), a la gestión y licitacion o el eventual efecto en el beneficio empresarial del 12% que rige en las concesionarias del servicio de aguas, CASSA en este caso.

La obra es crucial para Sabadell. A pesar que tampoco se ha dicho en este pleno, se trata de tubos capaces para 73 millones de litros/día que, en su máximo caudal, pueden llenar los depósitos de Can Llong solo en horas. Una avería, como la que en 2012 sucedió al paso de esta tubería por Manuel de Falla, en Can Rull, complicaría el servició a toda la ciudad.

Pero aunque la tubería principal complete su renovación, y con ello disminuya el riesgo de averías, queda pendiente la red domiciliaria, la que llega a los abonados cubriendo no solo el nucleo urbano. A ella han ido Lourdes Ciuró (Junts) y José Luís Fernández (Cs). A pesar que no fuera exactamente este el tema del orden del día, el problema no deja de ser el mismo.

Si bien gestionada por CASSA, la red urbana es sin embargo propiedad del Ayuntamiento. El Plan Director 2017-2031 presupuestó en 64 millones el coste de la renovación, lo cual supone algo más de 5 millones anuales a cargo del presupuesto municipal. Pero van con retraso. Las primeras obras no llegaron hasta el verano pasado, y no alcanzaron los dos millones.

CASSA, desde que se aprobó el plan, no ha hecho cuestión del mismo, ni menos todavía lo relaciona con la congelación de tarifas que sigue desde 2015. Se limita a ejecutar las obras de renovación de la red según el dinero con que el Ayuntamiento las dota. En efecto, es una cuestión de competencia municipal, antes que de la concesionaria.

Y aquí es donde toman sentido las posiciones de Junts y Ciutadans. Si la red envejece sin renovarse a tiempo, aumentarán las averías con el correspondiente perjuicio a los usuarios y mayores costes para la concesionaria. De un modo u otro, vía presupuestos municipales o, peor aún, en la cuenta de explotación, pagará la ciudad. El del recibo no deja de ser un recurso.

FER UN COMENTARI

Please enter your comment!
Si us plau entri el seu nom aquí