Video: Los niños con cáncer volverán al Taulí: El Parlament lo ha decidido, a pesar de ERC, JuntsXCat y sus “fake”

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Lo están celebrando quienes, víctimas de cáncer en su infancia, fueron tratados en el Taulí, antes en la Clínica Infantil Nen Jesús, y así se curaron. Todos ellos creen que en ningún otro hospital les hubieran atendido mejor. Como ellos sus familias. Y, de un modo muy especial, la Dra. Montserrat Melo, hematóloga y oncopediatra que en 1977 creó estas especialidades en Sabadell. Aun discreta, y por profesional muy empática, le han saturado su wattsapp.

Por parte de Catalunya en Comú, con Marta Ribas como ponente, y Assumpta Escarp por el PSC, el debate parlamentario en la Comissió de Salut ha tenido altura. Han atacado el fondo de la cuestión, la pérdida de una especialidad en la que Sabadell fue pionera, y en el Taulí tras el Nen Jesus, siempre se desempeñó con “excelencia y gran calidad” según resultados, como ha recordado Escarp. Pero también han acusado las formas y modos de la consellera.

El cierre, en efecto, se perpetró de modo súbito, la Generalitat lo notificó simplement como hecho consumado al Consejo de Gobierno del Taulí, y entre tanto ERC y JuntsxCat activaron sus resortes mediáticos.”Oncopediatría nunca volverá al Taulí”, tituló aún Diari de Sabadell hace apenas tres meses, al año de aquellos hechos. Se trataba de la reseña de un acto, de la Acadèmia de Ciències Mèdiques, donde no obstante predominó la posición por el regreso.

La directora de pediatría del Taulí, Dra. Pepi Ribera, defendió allí una vez más la calidad, el valor de Oncopediatría como aportación a otras especialidades del Hospital, con las que así se reforzó, y sobre todo la actuación en red con otros hospitales. En Oncopediatría Sabadell fue la escuela de donde aprendió Vall d’Hebrón, y después su apoyo. La coordinación era pefecta, los resultados iguales, y la atención en Sabadell era cercana y por ello más humana.

Ribas y Escarp han venido a explicar como la Oncopediatría del Taulí se ha diluido y perdido en la masificación de Vall d’Hebron y, al cabo de un año, en Sabadell ya ni siquiera se visita a los pacientes. Las promesas de la Generalitat en su momento han resultado ser falsas. Más falsos son, todavía, los presuntos datos esgrimidos hoy por la diputada de ERC, Anna Caula. Ha llegado a afirmar que en el Taulí solo se atendían siete u ocho casos por año: incoherente.

En realidad superaban los veinte y pudieron ser más, porque de esto se trata, si Sabadell hubiera acogido pacientes de las áreas hospitalarias de Terrassa, Granollers o Manresa, lo cual nunca permitió la Generalitat. Entre ERC y JuntsxCat, su plan es otro y así lo han dicho hoy sus portavoces parlamentarios. De los 200 casos de cáncer infantil en Catalunya, 100 los destina a la privada Sant Joan de Déu, y el resto al ya de por si masificado Vall d’Hebron.

Casi lo mismo, pero aquí en más descarnado, que en los plenos municipales de Sabadell expresó Carles Rusiñol, entonces PDECat, con aplausos cerrados a la privada Sant Joan de Déu entre desprecios al Taulí, o Juli Fernández, delegado gubernamental de la Generalitat en la provincia además de edil en el gobierno de Sabadell entonces. Pero sucede, claro, que el hemiciclo de la Ciutadella no es lo mismo que el salón consistorial de Sabadell.

Incluso Ciutadans, y tras ellos la Cup, han coincidido hoy en el Parlament, frente al gobierno de la Generalitat y, más todavía, en su percepción del tono vital de Sabadell. “No me explico como en Sabadell no hubo una oposición mayor”, ha dejado caer el portavoz socioliberal, Martín Barra. Vidal Aragonés, de la Cup, ha puesto el énfasis en la plantilla del Taulí. Los sindicalistas cercanos a esta formación fueron, en efecto, quienes allí más protestaron.

El PP tampoco ha apoyado esta vez a los restos de la antigua convergencia y sus esforzados socios de ERC. Derrota en toda la linea para ellos. En la sesión de la Comissió de Salut iba incluso un punto aparte en apoyo a la plantilla del Taulí, que se ha aprobado por unanimidad con el matiz de hacerlo extensivo a todo el personal sanitario de la comunidad autónoma, hasta donde llegan las competencias del Parlament. Pero tampoco es mera retórica.

El ejecutivo, o sea el gobierno de la Generalitat, puede hacer caso o no al acuerdo que hoy ha tomado el Parlament, desde el legislativo. Incluso, a posteriori y mediante el aparato administrativo-funcionarial, actuaciones como el decidido retorno de Oncopediatría al Taulí se pueden ahogar a base de dotaciones económicas insuficientes. Pero votaciones como la de hoy pesan, y a menudo resucitan en otros debates o transacciones.

Respecto a Sabadell, hay otro caso todavía reciente. Afectó a la prolongación hasta Can Feu del túnel de Ferrocarrils. En la Comissió de Territori del Parlament, en 2013, obtuvo mayoría una petición al respecto presentada por el diputado Salvador Milà, de ICV-EUiA. Fue una derrota para el gobierno que encabezaba Artur Mas, e incluso en Sabadell el inefable Isidre Soler devaluó aquella votación, a la cual fue bastante ajeno. Pero al año siguiente la decisión parlamentaria prosperó.

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