El salto de 30 a 80 camas UCI en el Taulí alivia la segunda ola, pero el director del hospital no baja la guardia

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“El hospital provisional (el de campaña en la Pista Coberta d’Atletisme) nos da un margen. Esperemos que no llegue a ser necesario, pero es conveniente tenerlo a punto por si acaso”, ha señalado el Dr. Manel Cervantes, jefe del servicio de enfermedades infecciosas en el Parc Taulí en la comparecencia telemática que junto con el director general del Hospital, Dr. Joan Martí, ha efectuado esta tarde ante miembros de la Fundació Bosch i Cardellach, institución académica de la ciudad.

El Taulí respira, de hecho respira hondo, y por ello tampoco baja la guardia. “Esto no es ni la mitad de lo que puede durar aún la pandemia”, afirma asimismo el Dr. Manuel Cervantes. A modo de balance, en lo que va de la llamada “segunda ola”, destaca datos esperanzadores. Ni la mortalidad es tan alta ni el número de ingresos tan masivo como entre marzo y mayo pasados, aunque “el número de pacientes ha vuelto a ser elevado. A diferencia de entonces, no obstante, la efectividad médica también es mayor.

De las poco más de 30 camas UCI con que el Taulí contaba antes de la pandemia, en mayo consiguió llegar a las 80 gracias a la habilitación contra reloj de la nueva ala donde desde hace tres años se construye la ampliación del servicio de urgencias. Al dar el dato, el Dr. Jordi Martí ha mostrado fotos del mes de marzo, cuando allí no había más paredes que las maestras y el suelo aún por embaldosar. “Conseguir abrir estas camas fue clave”, recuerda el director del Hospital, donde no han dejado de estar a pleno funcionamiento.

El vértigo conmueve en los datos que registró el Taulí, mientras la población confinada y el personal médico, éste en primera linea, asistían al drama. El Hospital de Sabadell consiguió poner en funcionamiento un millar de camas hospitalarias, cuando antes de la crisis contaba con poco más de 500 en agudos, y no mucho más allá de 600 sumando las de atención socio sanitaria. En el punto álgido alcanzó 650 ingresados por Covid-19, el 23 de marzo recibió 82 ingresos en un solo día y el 22, también en un solo día, registró 15 fallecidos.

El Dr. Joan Martí, cauto y asimismo prolijo al respecto, no niega que el Taulí necesite mayor número de camas. Pero antes de llegar a cuantificarlo, hoy se ha extendido en argumentar que “el número de camas no es de por sí un referente absoluto”. “Eficiencia”, es su adjetivo más reiterado. El Dr. Manel Cervantes, muy al quite igualmente en este extremo, destaca que, también en casos de Covid, y según el estado del paciente, “hay tratamientos domicialiarios y entornos domésticos más oportunos que el ingreso hospitalario”.

La capacidad de reacción, por parte del personal del Taulí, es el gran argumento del Dr. Jordi Martí en su balance, y no tan solo en cuanto a grandes cifras. De la toma de decisiones a los resultados, “actuaciones que en otras circunstancias llevarían meses, se resolvían en apenas días u horas” ha deducido tras argumentarlo con una batería de hechos. Sin ahorrar elogios a todas las escalas de la limpieza o los auxiliares a la enfermería, la que más enfantizado, ha dedicado una mención particular a Lluís Blanch, al cargo de respiradores y monitores.

En mascarillas, de nuestro último pedido previo a la crisis, los preveedores no nos sirvieron ni el diez por cien“, recuerda ahora sin eludir el drama. Tras “una partida defectuosa llegada del Ministerio de Sanidad, casi estuvimos al límite. Nos salvo, por la campana, otra remesa que esperábamos”. En cuanto a batas y mascarillas, ha agradecido “el apoyo de la población y los confeccionistas textiles“, que ha calificado de “crucial”. Y un dato: toda vez que es el mayor cultivador mundial de látex, Malasia tiene casi la exclusiva de los guantes sanitarios.

“Aún hay mucho por mejorar y aprender”, reconoce el Dr. Manel Cervantes a quien, como especialista, le corresponden el balance médico y las perspectivas de futuro, a estas alturas con sombras y luces entremezcladas. Los últimos datos en vacunas, ha venido a decir, resultan “muy positivos y esperanzadores, con efectividades realmente muy altas en estas fases de experimentación”. Pero aún no se han aplicado de modo general, claro está, tal como bien ha advertido a renglón seguido. Con la misma cautela se ha referido a otros fármacos.

Los corticoides, o incluso algo tan asequible como la heparina, están demostrando buenos resultados en casos de covid-19 o covid-2. Y en cambio, antivirales de los que se ha hablado, están siendo menos efectivos de lo esperado”, observa este especialista en enfermedades infecciosas que, casi al punto de la jubilación, es toda una autoridad entre sus colegas. No duda que “habrá más oleadas, y es muy posible que con mayor incidencia“. Pero, sin bajar la guardia, espera que la mortalidad continúe reduciéndose. La ciencia avanza.

Y tal como el Taulí no descarta recurrir al hospital de campaña, si ello fuera necesario, sigue asimismo con la vista puesta en el Hotel Verdi. “Nos supuso desmontar y volver a montar las habitaciones, para medicalizarlas. Un gran esfuerzo, y un gran trabajo, por parte de personal del Taulí y de otras empresas, como la de este hotel. Pero funcionó muy bien, mejor incluso de lo que esperábamos”, agradece el Dr. Joan Martí. Tampoco olvida los aplausos hacia el personal sanitario ni el riesgo de éste, el más expuesto a contagios.

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